Ley de Economía del Conocimiento: cómo aplicar más rápido.
Si querés aplicar a la Ley de Economía del Conocimiento, uno de los caminos es acreditar mejora continua o una certificación. Te explicamos los requisitos y cómo acelerar esa parte del proceso con evidencia, seguimiento y consultoría.

¿Qué pide la Ley de Economía del Conocimiento para inscribirse?
El Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento ofrece beneficios para empresas que desarrollan actividades basadas en conocimiento, tecnología y digitalización. Para acceder, no alcanza con pertenecer al sector: hay que demostrar que la empresa cumple una serie de condiciones.
Entre los puntos principales, la organización debe acreditar que desarrolla una actividad promovida y, en términos generales, que al menos el 70% de su facturación proviene de esas actividades. También debe encontrarse al día con sus obligaciones y cumplir al menos dos de tres requisitos adicionales.
Esos requisitos se relacionan con:
- mejora continua o certificación de calidad;
- inversión en capacitación o investigación y desarrollo;
- exportaciones de bienes o servicios vinculados con la Economía del Conocimiento.
Para muchas empresas tecnológicas, el primer punto es especialmente relevante porque permite transformar un requisito del régimen en una mejora concreta de la forma en que la organización gestiona sus procesos, su seguridad y su evidencia.
¿Cómo aplicar a la Ley de Economía del Conocimiento más rápido?
La forma más eficiente de avanzar es identificar primero qué requisitos ya cumple la empresa y cuáles todavía necesita resolver.
Si la mejora continua o una certificación será uno de los dos requisitos adicionales que vas a acreditar, conviene estructurar ese trabajo desde el comienzo. La diferencia entre un proceso ordenado y uno que se demora suele estar en algo muy concreto: tener un plan claro, responsables, documentación y evidencia desde el primer día.
Ahí es donde Certenza acelera el proceso: centralizando el plan, las tareas, la documentación y la evidencia, y sumando horas de consultoría cuando la empresa necesita acompañamiento para implementar el trabajo.
Opción 1: presentar un plan de mejora continua
La normativa permite acreditar mejoras continuas en la calidad de los servicios, productos o procesos. Actualmente, los planes admitidos deben contemplar en conjunto una carga horaria igual o superior a 80 horas, incluyendo diseño e implementación, además de la documentación respaldatoria correspondiente.
Esto significa que no alcanza con describir una mejora de manera informal. Hay que estructurar el trabajo, definir objetivos, registrar horas, documentar la implementación y poder demostrar qué se hizo.
Con Certenza gestionamos ese proceso en un solo lugar automatizando un 80% del trabajo operativo: plan, tareas, responsables, documentación, evidencia y seguimiento. Y si tu empresa necesita acompañamiento para ejecutar el trabajo, también podemos aportar las horas de consultoría necesarias para avanzar con el plan, contemplando las condiciones formales que correspondan para su presentación.
En lugar de llegar al final y empezar a reconstruir qué hizo cada equipo, la evidencia se genera y organiza a medida que el proyecto avanza.
Opción 2: avanzar con una certificación
La otra alternativa es avanzar con una certificación de calidad reconocida y aplicable a los servicios, productos o procesos de la empresa, dentro de las condiciones previstas por la normativa.
Para una empresa que además necesita demostrar seguridad frente a clientes enterprise, una certificación como ISO 27001 puede tener un valor adicional: no solo ayuda a profesionalizar la gestión de seguridad, sino que también fortalece la respuesta frente a security reviews, procesos de compra y requisitos de clientes más exigentes.
En este camino, Certenza no funciona solamente como un repositorio de documentación. La plataforma permite automatizar buena parte de los controles del estándar mediante integraciones con las herramientas que la empresa ya utiliza, centralizar la evidencia, ejecutar escaneos de vulnerabilidades y convertir los desvíos detectados en planes de acción y remediación con seguimiento automatizado.
Esto reduce significativamente el trabajo operativo que normalmente implica mantener controles, perseguir evidencias, identificar pendientes y hacer seguimiento manual. En implementaciones donde estos procesos antes se gestionaban de forma manual, Certenza puede permitir un ahorro de hasta el 80% del trabajo operativo dedicado al compliance.
¿Qué conviene si necesitás aplicar rápido?
Si el objetivo inmediato es avanzar lo antes posible con la Ley de Economía del Conocimiento, puede resultar más conveniente comenzar por un plan de mejora continua alineado a un estándar como ISO 27001, en lugar de esperar a completar una certificación.
De esa manera, la empresa empieza a recorrer ambos caminos al mismo tiempo: trabaja sobre mejoras concretas, controles, evidencia y remediación que pueden servir para acreditar el plan de mejora continua, mientras construye una base que luego puede aprovechar para avanzar hacia la certificación.
La diferencia principal es de tiempo y costo. Obtener una certificación completa requiere preparación, implementación, auditoría y la intervención de un organismo certificador, por lo que normalmente demanda más tiempo y una inversión mayor. Un plan de mejora continua alineado al mismo estándar puede ser una vía más rápida para cumplir el requisito del régimen sin perder el trabajo realizado si más adelante la empresa decide certificarse.
El camino más corto empieza por saber qué te falta
Aplicar más rápido no significa saltear requisitos. Significa evitar trabajo innecesario y empezar por el camino que mejor encaja con la situación de tu empresa.
Antes de iniciar el proceso, conviene determinar:
- qué condiciones del régimen ya cumple tu empresa;
- cuáles de los tres requisitos adicionales puede acreditar;
- si conviene avanzar por mejora continua o por certificación;
- qué documentación y evidencia ya existe;
- qué trabajo falta ejecutar.
Con ese diagnóstico, el proceso deja de ser una lista difusa de requisitos y se convierte en un plan concreto.
¿Querés avanzar con la Ley de Economía del Conocimiento?
Si estás evaluando aplicar al régimen, el primer paso es entender qué requisitos ya cumplís, cuáles te faltan y cuál es el camino más conveniente para tu empresa.
En una reunión de diagnóstico revisamos tu situación y evaluamos si te conviene avanzar con un plan de mejora continua, una certificación o una combinación de ambos caminos. También te mostramos cómo Certenza puede automatizar controles, evidencia, vulnerabilidades y remediaciones para reducir el trabajo operativo durante el proceso.
Y si necesitás acompañamiento para ejecutar el plan, también podemos sumar las horas de consultoría necesarias para avanzar.
La idea es simple: definir el camino más rápido, evitar retrabajos y llegar al requisito con la evidencia preparada desde el comienzo.
Preguntas frecuentes
¿Qué requisitos pide la Ley de Economía del Conocimiento para inscribirse?
En términos generales, la empresa debe desarrollar una actividad promovida, acreditar que al menos el 70% de su facturación proviene de esas actividades, cumplir las condiciones generales del régimen y demostrar al menos dos de tres requisitos adicionales: mejora continua o certificación, inversión en capacitación o I+D, y exportaciones vinculadas con las actividades promovidas.
¿Cómo aplicar a la Ley de Economía del Conocimiento más rápido?
El primer paso es identificar qué requisitos ya cumple la empresa y cuáles faltan. Si la mejora continua o certificación será uno de los requisitos elegidos, conviene estructurar desde el inicio el plan, los responsables, la documentación y la evidencia para evitar retrabajo y demoras al momento de presentar la solicitud.
¿Cuántas horas debe tener el plan de mejora continua?
La regulación vigente establece que el o los planes de mejora continua deben contemplar en conjunto una carga horaria igual o superior a 80 horas, incluyendo el diseño y la implementación, y deben contar con la documentación respaldatoria requerida.
¿Conviene hacer un plan de mejora continua o una certificación?
Depende de la situación de la empresa, el trabajo que ya tenga realizado y sus objetivos comerciales. Un plan de mejora puede ser un camino directo para trabajar este requisito; una certificación puede sumar además valor frente a clientes, auditorías o procesos de compra. Conviene comparar ambos caminos antes de empezar.
¿Puedo hacer el plan de mejora continua con acompañamiento externo?
Sí, siempre que se respeten las condiciones aplicables al régimen. Certenza puede acompañar la implementación con plataforma, gestión de evidencia y horas de consultoría, para ayudar a estructurar el trabajo y mantener su trazabilidad durante el proceso.
Aplicá a la Ley de Economía del Conocimiento
Revisamos dónde está tu empresa hoy y te ayudamos a definir el camino para trabajar el requisito de mejora continua o certificación, con plataforma, evidencia y horas de consultoría cuando las necesites.


